Un nuevo avance en la ciencia, una nueva esperanza.
Sin duda, la mejor manera de progreso que podemos ver en la actualidad, son los innumerables avances que la ciencia está realizando.
Esta vacuna, sustancia orgánica o virus convenientemente preparado que, aplicado al organismo, hace que este reaccione contra él preservándolo de sucesivos contagios. En este caso en contra de el cáncer mieloma múltiple que como dice el texto es un cáncer que afecta a la sangre.
Aceptada por médicos tan prestigiosos como Kenneth Anderson, Nikhil Munshi y Jooen Bae, en el Instituto Oncológico Dana-Farber de Boston. Sin duda, una nueva esperanza para todas las familias y personas que sufren esta mala enfermedad, pues, anteriormente el fin de esta era la muerte de la persona.
Finalmente, debo de decir que me encuentro en absoluto de acuerdo con este avance ciéntifico, que cuenta con la aprobación del público, de la prensa, del Estado y de la medicina. Aportando, para la humanidad un nuevo avance que ayudará, poco a poco, a enfrentar esta enfermedad.
Filosofiablog
domingo, 15 de mayo de 2011
jueves, 12 de mayo de 2011
Atención Notición.
LUNES, MAYO 09, 2011
Vacuna para prevenir el cáncer
Una vacuna para atacar el cáncer mieloma múltiple.
La mayoría de vacunas contra el cáncer tienen como objetivo reforzar el sistema inmunológico del paciente para combatir el cáncer que ya ha progresado. En cambio, la compañía OncoPep, con sede en North Andover, Massachusetts, está desarrollando una vacuna diseñada para prevenir un tipo de cáncer, el mieloma múltiple, tratando a los pacientes que sólo tienen un precursor de la enfermedad.
El mieloma múltiple es un cáncer de los plasmocitos de la sangre. Se desarrolla cuando unos plasmocitos malignos se multiplican y acumulan en la médula ósea, dañando los huesos y otros tejidos del cuerpo y sobrepasando, finalmente, al sistema inmunológico. En la actualidad, los tratamientos pueden prolongar la vida de los pacientes con el cáncer pero no curarlo.
El enfoque de la compañía surgió a partir de la investigación de Kenneth Anderson, Nikhil Munshi y Jooen Bae, en el Instituto Oncológico Dana-Farber de Boston. Los investigadores desplegaron una combinación de péptidos --pequeños trozos de proteína-- que se sabe son específicos de las células del mieloma múltiple y son importantes para su supervivencia. El objetivo es entrenar al sistema inmunológico para reconocer y atacar a las células cancerosas que porten estos péptidos; la vacuna también podría contener sustancias destinadas a potenciar la respuesta inmunológica.
Fuente: Technology Review
La mayoría de vacunas contra el cáncer tienen como objetivo reforzar el sistema inmunológico del paciente para combatir el cáncer que ya ha progresado. En cambio, la compañía OncoPep, con sede en North Andover, Massachusetts, está desarrollando una vacuna diseñada para prevenir un tipo de cáncer, el mieloma múltiple, tratando a los pacientes que sólo tienen un precursor de la enfermedad.
El mieloma múltiple es un cáncer de los plasmocitos de la sangre. Se desarrolla cuando unos plasmocitos malignos se multiplican y acumulan en la médula ósea, dañando los huesos y otros tejidos del cuerpo y sobrepasando, finalmente, al sistema inmunológico. En la actualidad, los tratamientos pueden prolongar la vida de los pacientes con el cáncer pero no curarlo.
El enfoque de la compañía surgió a partir de la investigación de Kenneth Anderson, Nikhil Munshi y Jooen Bae, en el Instituto Oncológico Dana-Farber de Boston. Los investigadores desplegaron una combinación de péptidos --pequeños trozos de proteína-- que se sabe son específicos de las células del mieloma múltiple y son importantes para su supervivencia. El objetivo es entrenar al sistema inmunológico para reconocer y atacar a las células cancerosas que porten estos péptidos; la vacuna también podría contener sustancias destinadas a potenciar la respuesta inmunológica.
Fuente: Technology Review
jueves, 6 de enero de 2011
Mi opinión personal.
El libro resulta excelente, ya que por un lado se narra la experiencia del autor en una situacion de un sufrimiento y desesperanza tal como ser los campos de concentracion. Se manifiesta la lucha por la sobrevivencia, donde la misma no hubiera sido posible de no ser por el sentido que encuentra el hombre a su vida. El sufrimieto no es en vano, sino que tiene un sentido. Esta me parece la parte más interesante del libro, ya que motivoa al hombre que se siente vacio, angustiado y que no sabe cual es el sentido de su existencia en este mundo, a que intente buscarle uno. Al encontrarlo, y creanme que si no hubiera sido por la lectura del libro nunca lo hubiera encontrado, uno se siente bien consigo mismo, ve las cosas desde otra perspectiva y puede vivir, aún sufriendo, pero conoce el sentido de ese sufrimiento. Queda clarisimo esto cuando el mismo Victor Frankl señala que una paciente fue a su consulta totalemente deprimida por la muerte de su madre. Frankl trata de guiar a la paciente a que busque un significado en ese sufrimiento, llevandola a pensar que hubiera pasado si en lugar de ella ver morir a su madre, su madre hubiese visto morir a su hija. De esta manera, se sufre por un sacrificio, el sacrificio de evitarle el dolor a otro. Es un libro que honestamente y en un lenguaje coloquial, te abre la cabeza. La lectura de "El hombre en busca de sentido" marcó un antes y un después en mi vida.
Yo creo que este libro lleva el nombre “ El hombre en busca del Sentido” ya que encontrar el sentido de la vida en un campo de concentración ha de ser lo mas difícil que puede haber. Los pocos que encontraron en sentido de la vida en el campo, fueron los que se salvaron, ya que había otros que pensaron que su vida ya no tenia sentido y prefirieron lanzarse a las mallas electrificadas, pensando que su mejor opción era el susidio; cabe destacar que el suicidio todavía sigue siendo el mejor remedio para aquellas personas que no pueden encontrar el sentido de su vida , siendo esta tan hermosa. El suicidio para mi punto de vista es un acto de total cobardía, ya que tienes que luchar por encontrarle un sentido a tu vida por mas mala que sea tu situación, como lo pudimos ver en el libro.
A través de la obra del psicoterapeuta Viktor Frankl, pudimos conocer y revivir la tortura a la que fueron sometidos los hombres en la segunda guerra mundial, la cual nos lleva a una profunda reflexión, enseñándonos a valorar la vida que tenemos y así enfrentar en forma práctica y sencilla las dificultades que se nos presentan a diario.
Yo creo que este libro lleva el nombre “ El hombre en busca del Sentido” ya que encontrar el sentido de la vida en un campo de concentración ha de ser lo mas difícil que puede haber. Los pocos que encontraron en sentido de la vida en el campo, fueron los que se salvaron, ya que había otros que pensaron que su vida ya no tenia sentido y prefirieron lanzarse a las mallas electrificadas, pensando que su mejor opción era el susidio; cabe destacar que el suicidio todavía sigue siendo el mejor remedio para aquellas personas que no pueden encontrar el sentido de su vida , siendo esta tan hermosa. El suicidio para mi punto de vista es un acto de total cobardía, ya que tienes que luchar por encontrarle un sentido a tu vida por mas mala que sea tu situación, como lo pudimos ver en el libro.
A través de la obra del psicoterapeuta Viktor Frankl, pudimos conocer y revivir la tortura a la que fueron sometidos los hombres en la segunda guerra mundial, la cual nos lleva a una profunda reflexión, enseñándonos a valorar la vida que tenemos y así enfrentar en forma práctica y sencilla las dificultades que se nos presentan a diario.
La teoría de V.Frankl.

Tanto la teoría como la terapia de Víctor Frankl se desarrolló a partir de sus experiencias en los campos de concentración nazis. Al ver quien sobrevivía y quién no (a quién se le daba la oportunidad de vivir), concluyó que el filósofo Friederich Nietszche estaba en lo cierto: Aquellos que tienen un por qué para vivir, pese a la adversidad, resistirán”. Pudo percibir cómo las personas que tenían esperanzas de reunirse con seres queridos o que poseían proyectos que sentían como una necesidad inconclusa, o aquellos que tenían una gran fe, parecían tener mejores oportunidades que los que habían perdido toda esperanza.
Su terapia se denomina logoterapia, de la palabra griega logos, que significa estudio, palabra, espíritu, Dios o significado, sentido, siendo éta última la acepción que Frankl tomó, aunque bien es cierto que las demás no se apartan mucho de este sentido. Cuando comparamos a Frankl con Freud y Adler, podemos decir que en los postulados esenciales de Freud, (éste consideraba que la pulsión de placer era la raíz de toda motivación humana) y Adler (la voluntad de poder), Frankl, en contraste, se inclinó por la voluntad de sentido.
Frankl también utiliza la palabra griega noös, que significa mente o espíritu. Sugiere que en psicología tradicional, nos centramos en la “psicodinámica” o la búsqueda de las personas para reducir su monto de tensión. En vez de centrarnos en eso; o más bien, además de lo anterior, debemos prestar atención a la noödinámica, la cual considera que la tensión es necesaria para la salud, al menos cuando tiene que ver con el sentido. ¡A las personas les gusta sentir la tensión que envuelve el esfuerzo de un meta valiosa que conseguir!.
No obstante, el esfuerzo puesto al servicio de un sentido puede ser frustrante, la cual puede llevar a la neurosis, especialmente a aquella llamada neurosis noogénica, o lo que otros suelen llamar neurosis existencial o espiritual. Más que nunca, las personas actuales están experimentando sus vidas como vacías, faltas de sentido, sin propósito, sin objetivo alguno..., y perece ser que responden a estas experiencias con comportamientos inusuales que les daña a sí mismos, a otros, a la sociedad o a los tres.
Una de sus metáforas favoritas es el vacío existencial. Si el sentido es lo que buscamos, el sin sentido es un agujero, un hueco en tu vida, y en los momentos en que lo sientes, necesitas salir corriendo a llenarlo. Frankl sugiere que uno de los signos más conspicuos de vacío existencial en nuestra sociedad es el aburrimiento. Puntualiza en cómo las personas con frecuencia, cuando al fin tienen tiempo de hacer lo que quieren, parecen ¡no querer hacer nada!. La gente entra en barrena cuando se jubila; los estudiantes se emborrachan cada fin de semana; nos sumergimos en entretenimientos pasivos cada noche; la neurosis del domingo, le llama.
De manera que intentamos llenar nuestros vacíos existenciales con “cosas” que aunque producen algo de satisfacción, también esperamos que provean de una última gran satisfacción: podemos intentar llenar nuestras vidas con placer, comiendo más allá de nuestras necesidades, teniendo sexo promiscuo, dándonos “la gran vida”. O podemos llenar nuestras vidas con el trabajo, con la conformidad, con la convencionalidad. También podemos llenar nuestras vidas con ciertos “círculos viciosos” neuróticos, tales como obsesiones con gérmenes y limpieza o con una obsesión guiada por el miedo hacia un objeto fóbico. La cualidad que define a estos círculos viciosos es que, no importa lo que hagamos, nunca será suficiente.
Igual que Erich Fromm, Frankl señala que los animales tienen un instinto que les guía. En las sociedades tradicionales, hemos llegado a sustituir bastante bien los instintos con nuestras tradiciones sociales. En la actualidad, casi ni siquiera eso llegamos a tener. La mayoría de los intentos para lograr una guía dentro de la conformidad y convencionalidad se topan de frente con el hecho de que cada vez es más difícil evitar la libertad que poseemos ahora para llevar a cabo nuestros proyectos en la vida; en definitiva, encontrar nuestro propio sentido.
Entonces, ¿cómo hallamos nuestro sentido?. Frankl nos presenta tres grandes acercamientos: el primero es a través de los valores experienciales, o vivenciar algo o alguien que valoramos. Aquí se podrían incluir las experiencias pico de Maslow y las experiencias estéticas como ver una buena obra de arte o las maravillas naturales. Pero nuestro ejemplo más importante es el de experimentar el valor de otra persona, v.g. a través del amor. A través de nuestro amor, podemos inducir a nuestro amad@ a desarrollar un sentido, y así lograr nuestro propio sentido.
La segunda forma de hallar nuestro sentido es a través de valores creativos, es como “llevar a cabo un acto”, como dice Frankl. Esta sería la idea existencial tradicional de proveerse a sí mismo con sentido al llevar a cabo los propios proyectos, o mejor dicho, a comprometerse con el proyecto de su propia vida. Incluye, evidentemente, la creatividad en el arte, música, escritura, invención y demás. También incluye la generatividad de la que Erikson habló: el cuidado de las generaciones futuras.
La tercera vía de descubrir el sentido es aquella de la que pocas personas además de Frankl suscriben: los valores actitudinales. Estos incluyen tales virtudes como la compasión, valentía y un buen sentido del humor, etc. Pero el ejemplo más famoso de Frankl es el logro del sentido a través del sufrimiento. El autor nos brinda un ejemplo de uno de sus pacientes: un doctor cuya esposa había muerto, se sentía muy triste y desolado. Frankl le preguntó, “¿Si usted hubiera muerto antes que ella, cómo habría sido para ella?. El doctor contestó que hubiera sido extremadamente difícil para ella. Frankl puntualizó que al haber muerto ella primero, se había evitado ese sufrimiento, pero ahora él tenía que pagar un precio por sobrevivirle y llorarle. En otras palabras, la pena es el precio que pagamos por amor. Para este doctor, esto dio sentido a su muerte y su dolor, lo que le permitió luego lidiar con ello. Su sufrimiento dio un paso adelante: con un sentido, el sufrimiento puede soportarse con la dignidad.
Frank también señaló que de forma poco frecuente se les brinda la oportunidad de sufrir con valentía a las personas enfermas gravemente, y así por tanto, mantener cierto grado de dignidad. ¡Anímate!, decimos, ¡Sé optimista!. Están hechos para sentirse avergonzados de su dolor y su infelicidad.

No obstante, al final, estos valores actitudinales, experienciales y creativos son meras manifestaciones superficiales de algo mucho más fundamental, el suprasentido. Aquí podemos percibir la faceta más religiosa de Frankl: el supra-sentido es la idea de que, de hecho, existe un sentido último en la vida; sentido que no depende de otros, ni de nuestros proyectos o incluso de nuestra dignidad. Es una clara referencia a Dios y al sentido espiritual de la vida.
Esta postura sitúa al existencialismo de Frankl en un lugar diferente, digamos, del existencialismo de Jean Paul Sartre. Este último, así como otros existencialistas ateos, sugieren que la vida en su fin carece de sentido, y debemos afrontar ese sin sentido con coraje. Sartre dice que debemos aprender a soportar esta falta de sentido; Frankl, por el contrario, dice que lo que necesitamos es aprender a soportar nuestra inhabilidad para comprender en su totalidad el gran sentido último.
“Logos es más profundo que la lógica”, decía, y es hacia la fe adonde debemos inclinarnos.
Conceptos Básicos.
Conceptos básicos
· Conceptos básicos de logoterapia
Para empezar, definiremos la palabra logoterapia, para entenderla desde el punto de vista etimológico:Logos: del griego “sentido”, “significado” o “propósito”.
Al asociarlo con terapia, obtenemos como resultado, un método que se basa en descubrir el sentido. Así lo entendió el doctor Frankl, al desarrollar esta técnica psicológica, que consiste en ayudar a los pacientes a que encuentren el sentido de sus vidas, pues quien vive sin ningún sentido, no justifica su puntos, que son de una marcada relevancia y fundamentales para entender la logoterapia a continuación existencia
La logoterapia es menos retrospectiva e introspectiva que el psicoanálisis, aunque proviene de él. La logoterapia se centra en la búsqueda de sentido de la vida del ser humano, por eso habla de voluntad de sentido (en contraposición de voluntad de placer o voluntad de poder).
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Para estudiar y entender profunda y detalladamente este método nos detendremos en los siguientes:
Voluntad de sentido
La búsqueda de sentido es una fuerza primaria, no una racionalización secundaria. El sentido es único y específico para cada persona en cada momento y es esa persona la encargada de encontrarlo, nadie lo puede hacer en su lugar. El sentido es cuestión de hecho, no de fe. No se deben confundir los principios personales, con los pseudoprincipios, éstos últimos son irreales y constituyen una máscara que esconde al ser humano de sus otros problemas. Los principios no son solamente una extensión del hombre, sino que le permiten hacer frente a la existencia. Los principios morales son siempre una decisión personal, el hombre no es empujado por éstos, sino más bien “tirado”, pero siempre con una voluntad presente, es el hombre quien decide si actuar moralmente o no, y cuando obra por sus principios lo hace por éstos y no por sí mismo, ni su conciencia.
La presencia de normas morales no puede excluirse, porque el hombre actúa arrastrado por las normas a las que está sujeto, de lo que podemos inferir que la voluntad interviene siempre: la libertad del hombre lo lleva a elegir, donde éste puede realizar el sentido de su existencia o perderlo. El hombre no actúa por una causa moral ni por su conciencia, sino que por una causa con la cual se identifica: su familia, Dios, sus hijos, etc.
Frustración existencial:
Se habla de frustración existencial cuando la voluntad de sentido se ve fracasada. Por diferentes causas, el individuo no puede descubrir o materializar el verdadero sentido de su vida, y esto desencadena en una frustración, la que se resuelve en neurosis. Para este tipo de neurosis, la logoterapia utiliza el término “neurosis noógenas” (más adelante se estudiarán detenidamente), pues tiene su origen el la dimensión espiritual (no religiosa), de la mente humana.
Neurosis noógena:
Podemos definirla también, desde la etimología: noos (mente), por lo tanto es una patología que afecta directamente la dimensión espiritual de la persona. Surge a partir de los conflictos morales, relacionados íntimamente con la frustración existencial. Es por esto, que la terapia más apropiada es la logoterapia, pues considera las aspiraciones humanas desde un punto de vista significativo, y además las frustraciones de estas ambiciones. Esto no quiere decir que los conflictos sean patológicos, al contrario una dosis equilibrada de conflictos y del sufrimiento que conlleva, es saludable para la mente. De éstos podemos aprender, y así evitar caer en los mismos errores que cometimos y nos llevaron a la frustración.
El vacío existencial
Cuando la vida carece de sentido y significación aparece el sentimiento de estar vacío por dentro, de que nada vale realmente la pena y todo es un deber sin sentido, este sentimiento es el vacío existencial. Este es un fenómeno muy extendido durante el siglo XX ya que se han perdido los instintos (el hombre ya no los necesita tanto para sobrevivir) y se han perdido las tradiciones que le indicaban qué debía hacer. Ahora el hombre muchas veces ni siquiera sabe lo que le gustaría hacer. En esas condiciones termina haciendo lo que los demás quieren (conformismo) o lo que le ordenan (totalitarismo). A veces esta falta de voluntad de sentido se expresa en voluntad de poder, en neurosis, etc. Para eso sirve la logoterapia (que debe estar incluida aunque sea mínimamente en toda terapia), le devuelve al hombre la voluntad de sentido que le dará la fuerza para seguir viviendo.
El sentido de la vida
El sentido de la vida no es algo general, es único para cada hombre en cada momento y nadie puede encontrarlo por uno. Uno mismo es el indicado para hacer esa búsqueda interior que concretará el sentido. No hay un sentido abstracto de la vida. Cada hombre responde por el sentido de su propia vida, no hay un sentido general, cada uno es responsable de sí mismo.
La esencia de la existencia
la logoterapia considera que la esencia de la existencia humana está en la responsabilidad. Esta técnica intenta hacer ver al paciente cuáles y ante quién son sus responsabilidades. Por lo tanto, es a él a quien le toca la tarea de interpretar su tarea fundamental, siendo responsable ante la sociedad o ante su conciencia. No obstante, la misión del logoterapeuta es mostrar al afectado el mundo tal como es, para que se imponga la verdad sin ninguna intervención. Esto quiere decir, que la verdadera tarea de todo ser humano se encuentra en el mundo, en el exterior, y no dentro de sí misma, y por esta misma razón, la verdadera meta del ser humano no puede encontrarse en la autorrealización, pues esta se obtiene en la medida de que la persona se comprometa al cumplimiento de su propio sentido. El sentido de la vida está cambiando, pero nunca se desactiva, y de acuerdo con la logoterapia podemos descubrirlo de tres formas: realizando alguna acción, teniendo algún principio y por el sufrimiento.
El sentido del amor
Es la única forma de conocer realmente a otra persona, no se puede conocer sin amor. Conocer lo que esa persona es y lo que podría ser, y ayudarla a ser sus posibilidades. El amor no es una consecuencia del deseo sexual, más aun, el sexo se santifica en el amor.
El sentido del sufrimiento
Lo que importa más que el sufrimiento es la actitud que se adopta ante él, no se puede modificar el sufrimiento, pero sí la forma de enfrentarlo. El hombre es capaz de sufrir voluntariamente, siempre que el sufrimiento tenga un sentido y sea absolutamente necesario. Cuando no hay alternativa el hombre puede engrandecerse en el sufrimiento y mantener su dignidad intacta. Si el sufrimiento que es parte de la vida no tiene sentido, la vida tampoco lo tiene.
La logoterapia como técnica
“El miedo es la madre del suceso” (pag. 118) es decir, el miedo a que algo suceda produce el suceso, y la acción obligada lo reprime. Es la “hiperintención” lo que impide que cierto acontecimiento suceda. La atención excesiva o “hiperreflexión” también puede producir efectos patógenos.
En base a esto la logoterapia se basa en la “intención paradójica”, se le pide al paciente que haga, aunque sea por un momento, aquello que teme, así la hiperintención y la hiperreflexión pierden su objeto y el miedo ya no actúa como antes. El miedo se ve reemplazado por un deseo paradójico que aleja la ansiedad. Esta técnica también utiliza la capacidad de reírse de uno mismo, el sentido del humor, para así relajar al paciente, evitar la ansiedad y terminar con el problema (fobia o cualquier otro de esa índole). La intención paradójica da resultados muy rápidos, pero no por esa rapidez son resultados fugaces, pueden durar años a partir de una sola sesión. Al aplicar la intención paradójica se rompe el círculo vicioso que mantiene la neurosis. La clave para curarse está en la trascendencia de uno mismo.
La neurosis colectiva
La neurosis colectiva de esta época es el vacío existencial, se necesita que el hombre vuelva a ser conciente de su libertad personal, más allá de su biología, sociología, etc. para que pueda encontrarle el sentido a su existencia. El ser humano no es un robot que responde a múltiples factores programados, en él está siempre presente la libertad de ser, de trascender la nada, e incluso trascenderse a sí mismo. Aunque uno no se pueda liberar de sus condiciones tiene la libertad de enfrentarlas de la mejor manera posible.
El credo psiquiátrico
Aun el hombre sicótico, que en apariencia ha perdido toda su libertad, tiene algo que lo mantiene libre y humano, nadie es sicótico todo el tiempo, como tampoco es normal todo el tiempo. La esencia del hombre lo salva de cualquier enfermedad, aunque sea un momento, porque el hombre es más que sus circunstancias, el ser humano es también espíritu.
Vacío existencial:
Fenómeno recurrente durante el siglo XX. Puede deberse a la doble pérdida que ha sufrido el hombre, pero que lo hacen más ser humano:
* En primer lugar, remontándonos a los comienzos de la historia de la humanidad, el hombre perdió su instinto animal, que le proporcionaría seguridad, pero al que ya no tiene acceso.
* En segundo lugar, ha perdido paulatinamente todas aquellas tradiciones que le podrían haber servido como guía al momento de decidir y enfrentar situaciones.
Por lo tanto, carece del instinto que le diga qué hacer, y de las tradiciones que le indiquen lo que es correcto hacer, y esto genera dos conductas: conformismo (hacer lo que todos hacen) y el totalitarismo (hacer lo que otros desean que hagas).
De esta forma se va creando o agrandando un vacío, en el cual experimentamos la pérdida del sentimiento significativo de la vida. Este vacío, suele ser producto del aburrimiento, ocio y monotonía, que surgen como consecuencia de una vida sin un sentido definido. Algunos afectados por este padecimiento, llenan este vacío con el dinero, otros buscan el placer, otros se refugian en el alcohol, etc, creyendo que en ellos se encuentra la solución a su problema.
En pocas líneas, podemos entender el vacío existencial como un fracaso de la voluntad de sentido, por lo tanto, se produce al caer en una frustración existencial.
V. Frankl
Vida de Frankl
Frankl nació en el año 1905 en Viena, ciudad a la que regresó en 1945 después de la guerra, a diferencia de lo que hicieron muchos de sus compatriotas. Durante su época de estudiante estuvo en contacto con Freud y fue alumno de Adler, lo cual no le impidió crear la logoterapia, denominada la tercera escuela vienesa de psicoterapia.
Hasta 1942, en pleno apogeo de los nazis, estuvo trabajando en una clínica judía de Viena, pero finalmente él y su familia fueron internados en el campo de concentración de Theresienstadt. Fue precisamente en los campos de concentración donde perfiló su teoría de la busca de un sentido para la vida del hombre, superando así la interpretación de las disfunciones emocionales y psíquicas del individuo como una consecuencia de desajustes instintivo.

Frankl fue profesor de neurología y psiquiatría en El hombre en busca del sentido por V. Frankl.
Resumen:
Introducción:
En este libro se cuentan las experiencias personales que ha vivido un psicólogo, V. Frankl, el mismo nos cuenta la historia de un campo de concentración ya que, ha sido unos de los pocos supervivientes y ha llegado a ver que una vez dentro del campo de concentración se realizaba una selección: Los enfermos, agotados e incapaces de trabajar, los llevaban directamente a la cámara de gas y los capaces de trabajar los dejaban para realizar trabajos muy duros.
Primera fase: Internamiento en el campo
Todos los prisioneros del campo fueron transportados al primer campo en tren. En esos momentos algunos de ellos conservaban la esperanza de poder vivir, pero al llegar al campo de concentración se encontraron con otra realidad; allí dividieron a los hombres y mujeres, y a los que iban a llevar a la cámara de gas y a los que iban dejar con vida, después de esta selección, les lavaron y les quitaron todo lo que poseían. Tenían que dormir en literas, no se lavaban con mucha frecuencias, ni se cambiaban de ropa en meses. Para ellos era una situación muy angustiosa.
Segunda Fase: La vida en el campo
Los prisioneros empezaban a sentir una cierta añoranza por su familia y por su hogar. Los castigos se repetían con frecuencia así que al final los prisioneros no sentían piedad u horror. Los sentimientos y las emociones empiezan a desaparecer. Los prisioneros deseaban que se acabara el día, ya que por la noche venían los sueños que por malos que fuesen, serían mejores que la realidad que tenían que sufrir. Los prisioneros sufrían una grave desnutrición y se volvía indispensable la lucha por sobrevivir. Los pensamientos de los prisioneros eran básicamente la esperanza de libertad. Los temas de conversación entre prisioneros se basaban en política y creencias religiosas. En el campo de concentración todos los prisioneros se conformaban con muy poco, ya que tenían que estar satisfechos de estar aún con vida. No podían disfrutar ni de la soledad, ya que siempre estaban vigilados por los guardias. Empezaban también los planes de fuga. El hambre y la falta de sueño empezaban a ser un problema. La supervivencia se convierte en el único objetivo de su vida. La influencia más deprimente era cuanto tiempo iba a durar el encarcelamiento. En un campo de concentración, el prisionero que pierda la Fe, está condenado. El sentido de la vida en un campo de concentración era luchar contra la muerte o del sentimiento de querer que llegue la muerte. La psicología de los guardias del campamento era: En 1º lugar: existían guardias sádicos, en 2º lugar: guardias muy severos y en 3º lugar: los sentimientos de los guardias que habían sido testigos de las brutales palizas del campo.
Tercera fase: Después de liberación
En este libro se cuentan las experiencias personales que ha vivido un psicólogo, V. Frankl, el mismo nos cuenta la historia de un campo de concentración ya que, ha sido unos de los pocos supervivientes y ha llegado a ver que una vez dentro del campo de concentración se realizaba una selección: Los enfermos, agotados e incapaces de trabajar, los llevaban directamente a la cámara de gas y los capaces de trabajar los dejaban para realizar trabajos muy duros.
Primera fase: Internamiento en el campo
Todos los prisioneros del campo fueron transportados al primer campo en tren. En esos momentos algunos de ellos conservaban la esperanza de poder vivir, pero al llegar al campo de concentración se encontraron con otra realidad; allí dividieron a los hombres y mujeres, y a los que iban a llevar a la cámara de gas y a los que iban dejar con vida, después de esta selección, les lavaron y les quitaron todo lo que poseían. Tenían que dormir en literas, no se lavaban con mucha frecuencias, ni se cambiaban de ropa en meses. Para ellos era una situación muy angustiosa.
Segunda Fase: La vida en el campo
Los prisioneros empezaban a sentir una cierta añoranza por su familia y por su hogar. Los castigos se repetían con frecuencia así que al final los prisioneros no sentían piedad u horror. Los sentimientos y las emociones empiezan a desaparecer. Los prisioneros deseaban que se acabara el día, ya que por la noche venían los sueños que por malos que fuesen, serían mejores que la realidad que tenían que sufrir. Los prisioneros sufrían una grave desnutrición y se volvía indispensable la lucha por sobrevivir. Los pensamientos de los prisioneros eran básicamente la esperanza de libertad. Los temas de conversación entre prisioneros se basaban en política y creencias religiosas. En el campo de concentración todos los prisioneros se conformaban con muy poco, ya que tenían que estar satisfechos de estar aún con vida. No podían disfrutar ni de la soledad, ya que siempre estaban vigilados por los guardias. Empezaban también los planes de fuga. El hambre y la falta de sueño empezaban a ser un problema. La supervivencia se convierte en el único objetivo de su vida. La influencia más deprimente era cuanto tiempo iba a durar el encarcelamiento. En un campo de concentración, el prisionero que pierda la Fe, está condenado. El sentido de la vida en un campo de concentración era luchar contra la muerte o del sentimiento de querer que llegue la muerte. La psicología de los guardias del campamento era: En 1º lugar: existían guardias sádicos, en 2º lugar: guardias muy severos y en 3º lugar: los sentimientos de los guardias que habían sido testigos de las brutales palizas del campo.
Tercera fase: Después de liberación
Desde el punto de vista de cualquier psicólogo lo que les sucedía a los prisioneros era una especie de despersonalización, lo que pasaba es que se acordaban de todas aquellas horribles experiencias y aunque podrían haber sentido la alegría de ser liberados ya no sentían esos sentimientos y los tendrían que volver a aprender.
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