jueves, 6 de enero de 2011

Conceptos Básicos.

Conceptos básicos


·         Conceptos básicos de logoterapia
Para empezar, definiremos la palabra logoterapia, para entenderla desde el punto de vista etimológico:
Logos: del griego “sentido”, “significado” o “propósito”.
Al asociarlo con terapia, obtenemos como resultado, un método que se basa en descubrir el sentido. Así lo entendió el doctor Frankl, al desarrollar esta técnica psicológica, que consiste en ayudar a los pacientes a que encuentren el sentido de sus vidas, pues quien vive sin ningún sentido, no justifica su puntos, que son de una marcada relevancia y fundamentales para entender la logoterapia a continuación existencia
La logoterapia es menos retrospectiva e introspectiva que el psicoanálisis, aunque proviene de él. La logoterapia se centra en la búsqueda de sentido de la vida del ser humano, por eso habla de voluntad de sentido (en contraposición de voluntad de placer o voluntad de poder).
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Para estudiar y entender profunda y detalladamente este método nos detendremos en los siguientes:
Voluntad de sentido
La búsqueda de sentido es una fuerza primaria, no una racionalización secundaria. El sentido es único y específico para cada persona en cada momento y es esa persona la encargada de encontrarlo, nadie lo puede hacer en su lugar. El sentido es cuestión de hecho, no de fe. No se deben confundir los principios personales, con los pseudoprincipios, éstos últimos son irreales y constituyen una máscara que esconde al ser humano de sus otros problemas. Los principios no son solamente una extensión del hombre, sino que le permiten hacer frente a la existencia. Los principios morales son siempre una decisión personal, el hombre no es empujado por éstos, sino más bien “tirado”, pero siempre con una voluntad presente, es el hombre quien decide si actuar moralmente o no, y cuando obra por sus principios lo hace por éstos y no por sí mismo, ni su conciencia.
La presencia de normas morales no puede excluirse, porque el hombre actúa arrastrado por las normas a las que está sujeto, de lo que podemos inferir que la voluntad interviene siempre: la libertad del hombre lo lleva a elegir, donde éste puede realizar el sentido de su existencia o perderlo. El hombre no actúa por una causa moral ni por su conciencia, sino que por una causa con la cual se identifica: su familia, Dios, sus hijos, etc.
Frustración existencial:
Se habla de frustración existencial cuando la voluntad de sentido se ve fracasada. Por diferentes causas, el individuo no puede descubrir o materializar el verdadero sentido de su vida, y esto desencadena en una frustración, la que se resuelve en neurosis. Para este tipo de neurosis, la logoterapia utiliza el término “neurosis noógenas” (más adelante se estudiarán detenidamente), pues tiene su origen el la dimensión espiritual (no religiosa), de la mente humana.
Neurosis noógena:
Podemos definirla también, desde la etimología: noos (mente), por lo tanto es una patología que afecta directamente la dimensión espiritual de la persona. Surge a partir de los conflictos morales, relacionados íntimamente con la frustración existencial. Es por esto, que la terapia más apropiada es la logoterapia, pues considera las aspiraciones humanas desde un punto de vista significativo, y además las frustraciones de estas ambiciones. Esto no quiere decir que los conflictos sean patológicos, al contrario una dosis equilibrada de conflictos y del sufrimiento que conlleva, es saludable para la mente. De éstos podemos aprender, y así evitar caer en los mismos errores que cometimos y nos llevaron a la frustración.

El vacío existencial
Cuando la vida carece de sentido y significación aparece el sentimiento de estar vacío por dentro, de que nada vale realmente la pena y todo es un deber sin sentido, este sentimiento es el vacío existencial. Este es un fenómeno muy extendido durante el siglo XX ya que se han perdido los instintos (el hombre ya no los necesita tanto para sobrevivir) y se han perdido las tradiciones que le indicaban qué debía hacer. Ahora el hombre muchas veces ni siquiera sabe lo que le gustaría hacer. En esas condiciones termina haciendo lo que los demás quieren (conformismo) o lo que le ordenan (totalitarismo). A veces esta falta de voluntad de sentido se expresa en voluntad de poder, en neurosis, etc. Para eso sirve la logoterapia (que debe estar incluida aunque sea mínimamente en toda terapia), le devuelve al hombre la voluntad de sentido que le dará la fuerza para seguir viviendo.
El sentido de la vida
El sentido de la vida no es algo general, es único para cada hombre en cada momento y nadie puede encontrarlo por uno. Uno mismo es el indicado para hacer esa búsqueda interior que concretará el sentido. No hay un sentido abstracto de la vida. Cada hombre responde por el sentido de su propia vida, no hay un sentido general, cada uno es responsable de sí mismo.
La esencia de la existencia
la logoterapia considera que la esencia de la existencia humana está en la responsabilidad. Esta técnica intenta hacer ver al paciente cuáles y ante quién son sus responsabilidades. Por lo tanto, es a él a quien le toca la tarea de interpretar su tarea fundamental, siendo responsable ante la sociedad o ante su conciencia. No obstante, la misión del logoterapeuta es mostrar al afectado el mundo tal como es, para que se imponga la verdad sin ninguna intervención. Esto quiere decir, que la verdadera tarea de todo ser humano se encuentra en el mundo, en el exterior, y no dentro de sí misma, y por esta misma razón, la verdadera meta del ser humano no puede encontrarse en la autorrealización, pues esta se obtiene en la medida de que la persona se comprometa al cumplimiento de su propio sentido. El sentido de la vida está cambiando, pero nunca se desactiva, y de acuerdo con la logoterapia podemos descubrirlo de tres formas: realizando alguna acción, teniendo algún principio y por el sufrimiento.

El sentido del amor
Es la única forma de conocer realmente a otra persona, no se puede conocer sin amor. Conocer lo que esa persona es y lo que podría ser, y ayudarla a ser sus posibilidades. El amor no es una consecuencia del deseo sexual, más aun, el sexo se santifica en el amor.
El sentido del sufrimiento
Lo que importa más que el sufrimiento es la actitud que se adopta ante él, no se puede modificar el sufrimiento, pero sí la forma de enfrentarlo. El hombre es capaz de sufrir voluntariamente, siempre que el sufrimiento tenga un sentido y sea absolutamente necesario. Cuando no hay alternativa el hombre puede engrandecerse en el sufrimiento y mantener su dignidad intacta. Si el sufrimiento que es parte de la vida no tiene sentido, la vida tampoco lo tiene.
La logoterapia como técnica
“El miedo es la madre del suceso” (pag. 118) es decir, el miedo a que algo suceda produce el suceso, y la acción obligada lo reprime. Es la “hiperintención” lo que impide que cierto acontecimiento suceda. La atención excesiva o “hiperreflexión” también puede producir efectos patógenos.
En base a esto la logoterapia se basa en la “intención paradójica”, se le pide al paciente que haga, aunque sea por un momento, aquello que teme, así la hiperintención y la hiperreflexión pierden su objeto y el miedo ya no actúa como antes. El miedo se ve reemplazado por un deseo paradójico que aleja la ansiedad. Esta técnica también utiliza la capacidad de reírse de uno mismo, el sentido del humor, para así relajar al paciente, evitar la ansiedad y terminar con el problema (fobia o cualquier otro de esa índole). La intención paradójica da resultados muy rápidos, pero no por esa rapidez son resultados fugaces, pueden durar años a partir de una sola sesión. Al aplicar la intención paradójica se rompe el círculo vicioso que mantiene la neurosis. La clave para curarse está en la trascendencia de uno mismo.
La neurosis colectiva
La neurosis colectiva de esta época es el vacío existencial, se necesita que el hombre vuelva a ser conciente de su libertad personal, más allá de su biología, sociología, etc. para que pueda encontrarle el sentido a su existencia. El ser humano no es un robot que responde a múltiples factores programados, en él está siempre presente la libertad de ser, de trascender la nada, e incluso trascenderse a sí mismo. Aunque uno no se pueda liberar de sus condiciones tiene la libertad de enfrentarlas de la mejor manera posible.
El credo psiquiátrico
Aun el hombre sicótico, que en apariencia ha perdido toda su libertad, tiene algo que lo mantiene libre y humano, nadie es sicótico todo el tiempo, como tampoco es normal todo el tiempo. La esencia del hombre lo salva de cualquier enfermedad, aunque sea un momento, porque el hombre es más que sus circunstancias, el ser humano es también espíritu.
Vacío existencial:
Fenómeno recurrente durante el siglo XX. Puede deberse a la doble pérdida que ha sufrido el hombre, pero que lo hacen más ser humano:
* En primer lugar, remontándonos a los comienzos de la historia de la humanidad, el hombre perdió su instinto animal, que le proporcionaría seguridad, pero al que ya no tiene acceso.
* En segundo lugar, ha perdido paulatinamente todas aquellas tradiciones que le podrían haber servido como guía al momento de decidir y enfrentar situaciones.
Por lo tanto, carece del instinto que le diga qué hacer, y de las tradiciones que le indiquen lo que es correcto hacer, y esto genera dos conductas: conformismo (hacer lo que todos hacen) y el totalitarismo (hacer lo que otros desean que hagas).
De esta forma se va creando o agrandando un vacío, en el cual experimentamos la pérdida del sentimiento significativo de la vida. Este vacío, suele ser producto del aburrimiento, ocio y monotonía, que surgen como consecuencia de una vida sin un sentido definido. Algunos afectados por este padecimiento, llenan este vacío con el dinero, otros buscan el placer, otros se refugian en el alcohol, etc, creyendo que en ellos se encuentra la solución a su problema.
En pocas líneas, podemos entender el vacío existencial como un fracaso de la voluntad de sentido, por lo tanto, se produce al caer en una frustración existencial.




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